Declaración de la Independencia - 9 de julio de 1816

Teníamos un gobierno propio y estabamos decididamente en guerra con España; sin embargo, la declaración de la independencia no llegaba, porque?
Después del 25 de mayo de 1810, comenzaron las discusiones sobre cuando y como se declararía nuestra independencia. Dentro de la primera junta había diferencias profundas. Moreno y sus seguidores querían encaminarse rápido hacia una franca declaración de independencia, para agregarle cambios sociales y económicos a la revolución política. El sector saavedrista proponía ir despacio, sin modificar el orden social y económico heredado de la colonia. Estos diferentes puntos de vista, que expresaban distintos intereses, llevaron a enfrentamientos y a diversos cambios de gobierno.

El general José de San Martín, gobernador de Cuyo, estaba organizando el Ejército de los Andes, que debía llevar adelante la campaña libertadora a Chile. Necesitado de ayuda externa, urgía a los diputados cuyanos a declarar cuanto antes la Independencia: en carta al diputado Godoy Cruz, le decía:

"¡Hasta cuándo esperamos declarar nuestra independencia! ¿No le parece una cosa bien ridícula acuñar moneda, tener el pabellón y cucarda nacional y por último hacer la guerra al soberano de quien en el día se cree dependemos. ¿Qué nos falta más que decirlo? Por otra parte, ¿qué relaciones podremos emprender, cuando estamos a pupilo? Ánimo, que para los hombres de coraje se han hecho las empresas.(...) ¿Los medios violentos a que es preciso recurrir para salvarnos tendrán o no los resultados que se proponen los buenos americanos? Se podrán realizar o no contrastando el egoísmo de los más pudientes?

Asamblea del año XIII

La asamblea inició sus sesiones a finales de enero del año 1813 y se proclamó representante de las Provincias Unidas del Río de la Plata. Tenía por objetivos proclamar la independencia y sancionar una contitución que incluyese la forma republicana de gobierno y la división de poderes. Estos postulados no fueron cumplidos, sin embargo la obra de la asamblea fue importante porque se convirtió en una especie de declaración de principios que sirvió de antecedente a los futuros proyectos constitucionales. La Asamblea del año XIII aprobó el uso de los símbolos patrios, desechados por el primer triunvirato como la bandera, la escarapela, el escudo y el himno nacional, que proponía "coronados de gloria vivamos o juremos con gloria morir".

En lo social la asamblea declaró libres a los hijos de los esclavos, suprimió la mita y el yanaconazgo, abolió los títulos de nobleza, prohibió y mandó a destruir los elementos de tortura.

El 9 de julio de 1816 el Congreso General Constituyente, presidida por el sanjuanino Narciso Laprida, reunido en la ciudad de Tucumán declaró la Independencia de las Provincias Unidas del Río de la Plata. El secretario Juan Jose Paso, preguntó a los congresales si querian "que las provincias de la Union fuesen una nación libre de los reyes de España y su metropoli". Todos los diputados aprobaron la propuesta.

Pero las luchas continuarían y pasarían más de ocho años, hasta el triunfo patriota en la batalla de Ayacucho, el 9 de diciembre de 1824, para que la independencia de América del Sur quedara sellada para siempre. Sin embargo, los festejos por la emancipación comenzaron al día siguiente de declararse la independencia.

Acta de la declaración de la independencia argentina - 9 de julio de 1816


En la benemérita y muy digna ciudad de San Miguel de Tucumán a nueve días del mes de julio de mil ochocientos diez y seis, terminada la sesión ordinaria, el Congreso de la Provincias Unidas continuó sus anteriores discusiones sobre el grande, augusto, y sagrado objeto de la independencia de los pueblos que lo forman. Era universal, constante y decidido el clamor del territorio entero por su emancipación solemne del poder despótico de los reyes de España. Los representantes, sin embargo, consagraron a tan arduo asunto toda la profundidad de sus talentos, la rectitud de sus intenciones e interés que demanda la sanción de la suerte suya, la de los pueblos representados y la de toda la posteridad. A su término fueron preguntados si querían que las provincias de la Unión fuesen una nación libre e independiente de los reyes de España y su metrópoli. Aclamaron primero, llenos del santo ardor de la justicia, y uno a uno reiteraron sucesivamente su unánime voto por la independencia del país, fijando en su virtud la determinación siguiente:

“Nos los representantes de las Provincias Unidas en Sud América, reunidos en Congreso General, invocando al Eterno que preside al universo, en el nombre y por la autoridad de los pueblos que representamos, protestando al cielo, a las naciones y hombres todos del globo la justicia, que regla nuestros votos, declaramos solemnemente a la faz de la tierra que, es voluntad unánime e indudable de estas provincias romper los violentos vínculos que las ligaban a los reyes de España, recuperar los derechos de que fueron despojadas, e investirse del alto carácter de una nación libre e independiente del rey Fernando VII, sus sucesores y metrópoli. Quedan en consecuencia de hecho y de derecho con amplio y pleno poder para darse las formas que exija la justicia, e impere el cúmulo de sus actuales circunstancias. Todas y cada una de ellas así lo publican, declaran y ratifican, comprometiéndose por nuestro medio al cumplimiento y sostén de esta su voluntad, bajo el seguro y garantía de sus vidas, haberes y fama. Comuníquese a quienes corresponda para su publicación, y en obsequio del respeto que se debe a la naciones, detállense en un manifiesto los gravísimos fundamentos impulsivos de esta solemne declaración.”
”Dada en la sala de sesiones, firmada de nuestra mano, sellada con el sello del congreso y refrendada por nuestros diputados secretarios.

Francisco Narciso de Laprida, presidente. –Mariano Boedo, vice-presidente, diputado por Salta. –Dr. Antonio Sáenz, diputado por Buenos Aires. – Dr. José Darregueyra, diputado por Buenos Aires. – Dr. Fray Cayetano José Rodríguez, diputado por Buenos Aires. – Dr. Pedro Medrano, diputado por Buenos Aires. – Dr. Manuel Antonio Acevedo, diputado por Catamarca. – Dr. José Ignacio de Gorriti, diputado por Salta. – Dr. José Andrés Pacheco Melo, diputado por Chichas. – Dr. Teodoro Sánchez de Bustamente, diputado por la ciudad y territorio de Jujuy. – Eduardo Pérez Bulnes, diputado por Córdoba. – Tomás Godoy Cruz, diputado por Mendoza. – Dr. Pedro Miguel Aráoz, diputado por la capital del Tucumán. – Dr. Esteban Agustín Gazcón, diputado por Buenos Aires. – Pedro Francisco de Uriarte, diputado por Santiago del Estero. – Pedro León Gallo, diputado por Santiago del Estero. – Pedro Ignacio Ribera, diputado de Mizque. – Dr. Mariano Sánchez de Loria, diputado por Charcas. – Dr. José Severo Malabia, diputado por Charcas. – Dr. Pedro Ignacio de Castro Barros, diputado por La Rioja. – L. Jerónimo Salguero de Cabrera, diputado por Córdoba. – Dr. José Colombres, diputado por Catamarca. – Dr. José Ignacio Thames, diputado por Tucumán. – Fr. Justo Sta. María de Oro, diputado por San Juan. – José Antonio Cabrera, diputado por Córdoba. – Dr. Juan Agustín Maza, diputado por Mendoza. – Tomás Manuel de Anchorena, diputado de Buenos Aires. – José Mariano Serrano, diputado por Charcas, Secretario. – Juan José Passo, diputado por Buenos Aires, Secretario”.

Para difundir la noticia de la independencia, el congreso envió documentos por medio de chasquis, en carreta y a caballo. Eran copias del Acta de la Independencia, de la cual se imprimieron 1500 en español y 1500 en quechua y aymara, las lenguas aborigenes del norte. El diputado Serrano fue el encargado de las traducciones a las lenguas locales.

Cielito de la Independencia
Los cielitos eran bailes y canciones simples, muy populares en el siglo XIX.
Bartolomé Hidalgo escribio varios en homenaje a distintos hechos de nuestra historia.
aqui uno de ellos:

Si de todo lo criado
es el cielo lo mejor
el cielo ha de ser el baile
de los pueblos d la Unión.

Cielo, cielito y más cielo
cielito siempre cantad
que la alegría es del cielo
del cielo es la libertad.

Hoy una nueva nación
en el mundo se presenta,
pues las Provincias Unidas
proclaman su Independencia.

Cielito, cielo festivo
cielo de la libertad,
jurando la Independencia
no somos esclavos ya.

Fuente: www.elhistoriador.com.ar